







Por una parte, el volumen principal busca continuar el ritmo creado por las fábricas vecinas y, por otra parte, darle una terminación y un giro al retrasarlo un poco. Después, el tránsito de la carretera empieza a "acelerarlo" y "desplaza" el parapeto de la rampa (ola rompiendo), haciendo ondular el cuerpo bajo de la entrada y la bandera-vela. Esta aceleración se transmite a la ligera piel blanca del edificio que comienza a "girar" a su alrededor.
La planta baja tendrá los espacios más tranquilos, y no es usada por los alumnos. Estos entran y salen por el patio, donde confluyen todas las escaleras. En esa planta baja se concentra todo el color (los tres colores puros con sus correspondientes formas geométricas puras), en un ambiente "controlado" en blanco. Se hace creando unos subespacios de espera delante de cada despacho, con sillones-biombo.
En general se pretende encontrar un híbrido entre la fábrica, el barco y la escuela; y es que esta escuela emerge en una zona industrial, rodeada de fábricas, donde hasta la normativa obliga a usos relacionados con ellas, como la formación profesional que se impartirá en sus aulas; todo frente al mar, con una cimentación especial, "flotando" por encima de las arenas que constituyen el suelo, continuando las de la misma playa. Así aparecerán colores blancos y azules, grandes franjas de ventanas corridas, torres-chimeneas, palo y vela, olas y espuma...